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Sagradas Escrituras (1569) -
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1
|Daniel 7:1|
En el primer año de Belsasar rey de Babilonia, vio Daniel un sueño y visiones de su cabeza en su cama; luego escribió el sueño, y anotó la suma de los negocios.
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2
|Daniel 7:2|
Habló Daniel y dijo: VeÃa yo en mi visión siendo de noche, y he aquà que los cuatro vientos del cielo combatÃan el gran mar.
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3
|Daniel 7:3|
Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subÃan del mar.
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4
|Daniel 7:4|
La primera era como león, y tenÃa alas de águila. Yo estaba mirando hasta tanto que sus alas fueron arrancadas, y fue quitada de la tierra; y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre.
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5
|Daniel 7:5|
Y he aquà otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se puso al lado, y tenÃa tres costillas entre sus dientes; y le fue dicho asÃ: Levántate, devora mucha carne.
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6
|Daniel 7:6|
Después de esto yo miraba, y he aquà otra, semejante a un tigre, y tenÃa cuatro alas de ave en sus espaldas; tenÃa también esta bestia cuatro cabezas; y le fue dada potestad.
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7
|Daniel 7:7|
Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquà la cuarta bestia, espantosa y terrible, y en gran manera fuerte; la cual tenÃa unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies; y era muy diferente de todas las bestias que habÃan sido antes de ella, y tenÃa diez cuernos.
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8
|Daniel 7:8|
Estando yo contemplando los cuernos, he aquà que otro cuerno pequeño subÃa entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquÃ, en este cuerno habÃa ojos como ojos de hombre, y una boca que hablaba grandezas.
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9
|Daniel 7:9|
Estuve mirando hasta que fueron puestas sillas; y un Anciano de gran edad se sentó, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su silla llama de fuego, sus ruedas fuego ardiente.
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10
|Daniel 7:10|
Un rÃo de fuego procedÃa y salÃa de delante de él; millares de millares le servÃan, y millones de millones asistÃan delante de él: el Juez se sentó, y los libros se abrieron.
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