-
Leia por capítulosComentário sobre a Leitura Bíblica de Hoje
-
Sagradas Escrituras (1569) -
-
7
|2 Reis 7:7|
Y así se habían levantado y huido al principio de la noche, dejando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como se estaba; y habían huido por salvar las vidas.
-
8
|2 Reis 7:8|
Y cuando los leprosos llegaron a las primeras estancias, entraron en una tienda, y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata, y oro, y vestido, y fueron, y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron, y escondieron.
-
9
|2 Reis 7:9|
Y se dijeron el uno al otro: No hacemos bien; hoy es día de dar la buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta la luz de la mañana, seremos tomados en la maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey.
-
10
|2 Reis 7:10|
Y vinieron, y dieron voces a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los siros, y he aquí que no había allí hombre, ni voz de hombre, sino los caballos atados, los asnos atados, y el campamento como se estaba.
-
11
|2 Reis 7:11|
Y los porteros dieron voces, y lo declararon dentro, en el palacio del rey.
-
12
|2 Reis 7:12|
Y se levantó el rey de noche, y dijo a sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los siros. Ellos saben que tenemos hambre, y se han salido de las tiendas y se han escondido en el campo, diciendo: Cuando hubieren salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad.
-
13
|2 Reis 7:13|
Entonces respondió uno de sus siervos, y dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad, (porque ellos también son como toda la multitud de Israel que ha quedado en ella; también ellos son como toda la multitud de Israel que ha perecido); y enviemos, y veamos qué hay.
-
14
|2 Reis 7:14|
Tomaron pues dos caballos de un carro, y envió el rey tras el campamento de los siros, diciendo: Id, y ved.
-
15
|2 Reis 7:15|
Y ellos fueron, y los siguieron hasta el Jordán; y he aquí, todo el camino estaba lleno de vestidos y de vasos que los siros habían arrojado con la premura. Y volvieron los mensajeros, y lo hicieron saber al rey.
-
16
|2 Reis 7:16|
Entonces el pueblo salió, y saquearon el campamento, de los siros. Y fue vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seah de cebada por un siclo, conforme a la palabra del SEÑOR.
-
-
Sugestões

Clique para ler Neemias 9-11
27 de maio LAB 513
ARRE(IM)PENDIMENTO
Neemias 09-11
A leitura de hoje começa mostrando uma história de arrependimento e confissão de pecados. Mas o que é arrependimento?
Na Bíblia, constatamos dois tipos básicos de arrependimento: um superficial e outro profundo. Paulo chama-os de tristeza segundo o mundo e tristeza segundo Deus. O primeiro é uma simples tristeza pelo fracasso, tendo mais a ver com remorso, como fuga das consequências. O arrependimento profundo é o reconhecimento de que fizemos algo errado, prejudicando alguém, e a firme decisão de consertar o erro e não voltar a cometê-lo.
A tristeza humana é o que sentimos por haver quebrado uma lei e sermos apanhados. A tristeza de origem divina é a que experimentamos por ter quebrantado um coração e ferido nosso melhor amigo.
O remorso pode ser exemplificado na atitude de Judas que, após ter traído Jesus, vendo que Jesus fora condenado, tocado de remorso e horrorizado apenas com as consequências de seus atos, retirou-se e foi enforcar-se. O arrependimento verdadeiro pode ser visto na postura de Pedro que, depois que negou a Cristo, lembrou da palavra que Jesus lhe dissera e, saindo dali, chorou amargamente. Continuou amando a Jesus e, pela consagração, teve seu comportamento restaurado.
É possível haver ARREPENDIMENTO sem CONVERSÃO, mas é impossível CONVERSÃO sem ARREPENDIMENTO. CONVERSÃO do quê? Do caminho de pecado que trilhamos. Isso nos leva a perceber que todos precisamos de ARREPENDIMENTO e mudança porque todos pecamos.
Eu o desafio a ler as passagens do Novo Testamento que relacionam os pecados, considerando cuidadosamente sua própria vida. Dê uma olhada cuidadosa em 1Coríntios 6:9-11; Gálatas 5:19-21; Efésios 5:3-7; Colossenses 3:5-11; 2Timóteo 3:1-5; Apocalipse 21:8. Honesta e responsavelmente precisamos admitir, por essas passagens, que estamos todos condenados, pelo menos por um pecado. Quando Deus relaciona tais pecados, está claramente pronunciando nossa culpa. Fazer o que Deus proibiu é pecado. Não fazer o que Ele exigiu é pecado. A consequência do pecado é a eterna separação de Deus. Eu tenho pecado; você tem pecado. Necessitamos do perdão misericordioso de Deus.
João Batista instruiu: “Produzi, pois, frutos dignos de ARREPENDIMENTO.” Uma pessoa que realmente mudou de atitude com respeito ao pecado manifestará essa mudança em suas ações, pois pelos seus frutos os conhecereis.
Você sabe que frutos são esses? Quando Davi estava se convertendo de seus pecados, ele pediu a Deus: “não me retires o teu Santo Espírito” (Salmo 51:11), ser Divino que produziria no rei convertido o Seu fruto: “amor, alegria, paz, longanimidade, benignidade, bondade, fidelidade, mansidão, domínio próprio” (Gálatas 5:19-26).
Ore, confesse seus pecados a Deus e peça que Ele coloque em seu coração o verdadeiro ARREPENDIMENTO e, em sua vida, o poder para não pecar.
Valdeci Júnior
Fátima Silva